¿Qué es la discriminación? Inspiración en la lucha de derechos civiles en los EUA


“I hasten to remind them that Martin Luther King Jr. said, ‘Injustice anywhere is a threat to justice everywhere.’” —
— Coretta Scott King, esposa de Martin Luther King, en relación con la causa LGBT

La cotidianeidad de nuestras vidas presenta un sin fin de situaciones en las que tenemos que tomar decisiones y otras en las que alguien más ha decidido por nosotros. En todo caso, al decidir, discriminamos: tomar una ruta u otra, vestir de determinada manera, llamar a tal persona o dejar de hablar con otra, llegar temprano al trabajo, al dejar de contestar a alguien o al rechazar una salida... en todo momento nos enfrentamos a la discriminación.

En una cárcel de Suráfrica, privados de libertad, de raza negra son obligados a utilizar pantalones cortos; mientras que los blancos, pantalones largos[1]. Un hotel decide no alquilar una habitación a un viajero negro[2]. En la entrada de un juzgado, se visualiza un rótulo que indica: «Solamente Hombres». Un hombre negro, cede su asiento en un autobús, al ser requerido por un hombre blanco. Un joven de 25 años, se refiere a un hombre negro que le duplica la edad, como «niño[3]». Un sobre se abre, descubriendo una notificación de «No Admisión» para la Universidad[4]. Un adolescente, recoge su equipo deportivo, al no ser seleccionado para jugar en el recreo. Una pareja de lesbianas, es invitada a retirarse del restaurante en donde cenaban, después de tomarse las manos sobre la mesa. Una persona decide, excluir algunos nombres de la lista de su boda. A una mujer trans se le niega la posibilidad de vestir conforme a su identidad en su trabajo. Al no tener la mayoría de edad, una joven se queda sin la oportunidad de votar en elecciones... ¿Son todos casos de discriminación injustificada?

Como seres humanos poseemos una multiplicidad de rasgos: raza, sexo, apariencia, color de ojos, fisionomía, edad, fertilidad, creencias religiosas, visión económica, orientación sexual. Algunos son más fáciles de identificar, mientras que otros, al ser estar ligados con el pensamiento y convicciones internas solamente se identifican al momento de exteriorizarlas. También, podemos diferenciar los rasgos en inmutables o mutables, ciertas condiciones, que, en principio, no se pueden cambiar (la raza, e.g.), mientras que otras sí (el peso, por ejemplo). Posiblemente usted puede continuar sacando más y más subclasificaciones de los rasgos, pero nada de eso es relevante para determinar si el acto diferenciador, con el cual discriminamos, es justificado[5]o no.

¿Cuándo esa discriminación es injustificada? cuando degrada, cuando divide.

Al clasificar o levantar distinciones entre personas en la base de algún atributo (color de pelo, altura, peso, grados académicos, cualquier atributo) puede que suceda varias cosas a la vez: lo primero que ocurre es que separamos, dividimos o distinguimos, lo cual puede que esta separación genere un trato diferente, el cual puede en ciertos casos estigmatizar a una persona y hasta degradarla. Si esto ocurre, entonces estamos frente a un caso de discriminación moralmente errada, según explica Hellman[1], o discriminación injustificada en terminología de esta obra.

¿Pero qué significa degradar a una persona? Según Hellman[2], para degradar a una persona tiene que existir una relación de jerarquía, un cierto grado de poder sobre la otra, de tal manera que la persona pueda someter o dominar a la otra; y que además la persona en una posición de poder haga sentir a la otra(s) que además de ser menos digna de recibir atención y respeto, niega su igual valor moral como ser humano.

No es mero insulto, sino que es una manera de hundir, disminuir, aplastar y denigrar a alguien. La Sala Constitucional de El Salvador, creo una definición sobre los tratos degradantes, que se vuelve relevante: «son aquellos que ocasionan sentimientos de temor, angustia, inferioridad, humillación, degradación, quebrantamiento de la resistencia física y moral de las personas, anulando su personalidad o carácter, los cuales causan trastornos sicológicos y sufrimientos menos intensos que los producidos por la tortura y los tratos crueles [3]».

Por ello es que hace sentido entender los antecedentes históricos del grupo, el contexto cultural y situación actual, en el cual se enmarcan las diferentes situaciones que son objeto de un análisis de discriminación injustificada, por cuanto se determinará si el acto realmente degrada o no. Así en resumidas cuentas se puede establecer el test de discriminación injustificada con tres preguntas[4]:

1.    ¿La discriminación indica que alguien tiene un valor moral inferior?

2.    ¿Existe una relación de poder o estatus en la situación?

3.    ¿La situación en análisis puede asimilarse a un «sello de inferioridad»?

Al final del día, tienen que estar con la confianza que la discriminación, que es una misma, pero con diferentes máscaras llegará a su fin. Pues la justicia siempre esta del lado de las causas justas, aún y cuando se oculte por días, el sol seguirá saliendo y tal y como dijo Martin Luther King: “Hemos visto la tierra prometida” en donde existe la inclusión.


[1]Nelson Mandela. (1994). Long Walk to Freedom: The autobiography of Nelson Mandela. Boston: Little, Brown. Pág. 334-335, 338-339.

[2]«uno obligado a dormir noche tras noche en algún rincón incómodo del propio automóvil porque no están abiertas las puertas de ningún hotel para uno». King, M. (1963). «Carta desde la Cárcel de Birmingham». Extraído de: http://wpd.ugr.es/~diegoch/?p=312

[3]Kennedy, R. (2002). Niger: The Strange Career of a Troublesome Word. New York: Pantheon Books, P. 114-115

[4]Sobre las bondades de las acciones afirmativas (affirmative actions) en materia educativa ver: Randall K. (2013). For discrimination, Race Affirmative Action and the Law Nueva York, Estados Unidos: Pantheon Book, pág. 5-8.

[5]Algunas personas prefieren utilizar los términos de diferenciación para referirse a lo que considero «discriminación justificada» y discriminación para los casos de discriminación injustificada.

[6]La obra de Hellman la conocí en la tienda de la escuela de derecho de la Universidad de Virginia en Charlottesville, en el año 2017. Charlottesville entró a la escena de la discusión mundial a raíz de la manifestación de grupos blancos nacionalistas de la derecha alternativa (ver capítulo XII) y fui invitado a dar una charla sobre discursos de odio por Robbie Pomeroy, miembro de una de las asociaciones estudiantiles de dicha Universidad. Todo ello fue posible gracias a la gentil ayuda del profesor Dr. Mauricio Guim, a quien le agradezco por su apoyo.

[7]Hellman, D. (2008). When is Discrimination Wrong? Boston, Massachussets: Harvard University Press, p. 29, 57, 171.

[8]CSJ de El Salvador, Sala de lo Constitucional, No. 165-2005.

[9]Hellman, D. (2008). When is Discrimination Wrong? Boston, Massachusetts: Harvard University Press, p. 29, 40-41.

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