Carta Respuesta al Señor Sherman Calvo- Por José Antonio Avelar


Carta Respuesta al Señor Sherman Calvo

Por - José Antonio Avelar

Es un Ciudadano Salvadoreño de 29 años de edad interesado en temas políticos y científicos

Posee una licenciatura y un máster en administración de empresas

Actualmente se desempeña como Gerente de Finanzas en una empresa privada.

 

Recientemente tuve la osadía de leer una columna que fue publicada el pasado 11 de septiembre en uno de los periódicos de mayor circulación a nivel nacional y cuyo autor, el señor Sherman Calvo titulada: “La Ideología de género “bomba de relojería demográficaantes de terminarlo de leer yo sabía de forma intuitiva sobre que trataría y sí, como era de esperarlo era propaganda conservadora con planteamientos fuera de contexto y sobre todo de intolerancia hacia ciertas minorías. 

En la presente trataré de desmitificar algunos de los principales enunciados que el autor presenta como hechos pero que son sujetos de contrastar, porque la desinformación en la sociedad es peligrosa y puede llevar a algunas personas a adoptar posiciones que justifican y normalizan la discriminación, la desigualdad, el atropello de los derechos humanos, entre otros males.

¿Qué es ideología de género?

La Ideología de género es un concepto inventado por ciertos sectores conservadores y religiosos que sirve como marco conceptual reaccionario para rechazar las luchas sociales de ciertos sectores a los que  históricamente se les han negado o vulnerado entre ellos  los movimientos feministas y los movimientos activistas de la comunidad LGBT.

Es necesario aclarar que en el ámbito académico no se hace referencia al término “ideología de género” en ciencias sociales se habla de “Estudios de género”, se llama así por qué esta disciplina del saber aborda a la sexualidad humana en sus diferentes dimensiones que van desde la biológica, la psicológica, hasta llegar estudiar la forma en la que un individuo se siente y decide interactuar en su entorno. Pero entonces es más que evidentemente que aquí estamos ante una desconfiguración de conceptos que ha sido concebida de forma deliberada con el objetivo de generar confusión entre las personas.

En lógica le llamamos a esto: “falacia del hombre de paja”, dicha falacia consiste en tergiversar lo que un tercero sostiene para atacar los términos sacado de contexto y así hacer creer a los demás que se ha refutado de forma fácil. Entonces hablar de ideología de género no es lo mismo que hablar de estudios de género sino que es hablar de un hombre de paja, es hablar de  una jugada artificiosamente elaborada si partimos del entendido que una ideología es por definición un “conjunto de ideas” por consiguiente al sustituir la palabra “estudios” por “ideología” tienes como resultado una pseudo disciplina carente de rigor académico/científico que será la principal herramienta que los conservadores utilizará para justificar gran parte de su agenda política.

Quisiera pensar que el Sr. Calvo tergiversa esta disciplina por desconocimiento y no como un escudo reaccionario a los movimientos que luchan por los derechos igualitarios. 

¿Existe un solo tipo de familia, la denominada “familia tradicional”?

De acuerdo a lo expresado en la columna se deduce que el único tipo valido de familia es aquellla que está integrado únicamente  por un papá, una mamá y la prole. Lo cierto es que este entender de “familia tradicional”  se corresponde poco o nada con la realidad de las familias salvadoreñas, las cuales suelen ser muy diversas.

Por citar algunos ejemplos existen familias conformadas unicamente por madres solteras, padres solteros, hay otras conformadas por niños criados por sus abuelitos, niños criados por sus tíos, niños que son criados por su mamá biológica y su padrastro, entre otras más, recientemente he conocido casos de algunos jóvenes que se ven obligados a vivir como “roomates” debido a sus limitaciones económicas. Estas sí que son las familias tradicionales que existen en El Salvador y a diferencia de lo que el Sr. Calvo prescribe, todos ellos se han sostenido y han sabido salir adelante.

El simple hecho que estos arquetipos de familia no se ajustan a la medida de lo que al Sr. Calvo le gusta, no es una razón válida para discriminarlos, excluirlos o de negarles el derecho a ser reconocidos como una “familia” y ni hablar de las familias homoparentales, para esta gente es preferible que un niño no tenga acceso a un hogar, salud, educación y amor a que sean criados en el seno de una familia que según ellos es “antinatural” aun y cuando hay una gran cantidad de estudios  científicos con revisión de pares que socaban por completo los bulos de los supuestos efectos negativos que sufren  los niños criados por parejas del mismo sexo.

¿Trae la ideología de género consigo problemas demográficos?

El título de la columna: “la ideología de género como bomba de tiempo demográfico” carece de sentido por que no existe ni la más mínima evidencia empírica que sugiera que luego de haber legalizado el matrimonio civil entre personas del mismo sexo o haber reivindicado los derechos de las mujeres tenga como consecuencia un decremento en la tasa de natalidad de un país (es una conclusión del tipo post hoc ergo propter hoc), pero aun y si esta supuesta relación causal fuera cierta, esto no representaría ningún problema para cualquier País que necesite incrementar su población y/o la tasa de natalidad, ya que para eso están las políticas migratorias flexibles (que son criticadas con connotaciones xenófobas por el Sr. Calvo)y los programas sociales orientados para incorporar  inmigrantes, tenemos ejemplos de  países como Canadá, Alemania,  y otros de la Unión Europa que los han implementado para fomentar la tasa de natalidad. 

¿Quienes luchan por los derechos igualitarios buscan destruir a “las familias tradicionales”?

No  a diferencia de lo que sostiene el Sr. Calvo, cuando una sociedad avanza en materia de DDHH a través del reconocimiento de los derechos igualitario no implica  que por default se vulnerarán los derechos individuales de nadie y mucho menos se pretende la destrucción o deconstrucción de la llamada “familia tradicional”. Pensar de esa forma es una desfachatez de varias órdenes de magnitud entre otras cosas porque los derechos no son un recurso limitado o finito en las que imponen condiciones del tipo “tengo que quitarle un derecho a Pedro para dárselo a Juan” sino “Pedro ya tiene derecho pero concederé el mismo derecho a Juan”  eso es justo para todos, eso es lo que entendemos por estado de derecho. Yo  retaría públicamente al señor Calvo a que mencione un solo país desarrollado en el que se haya destruido a lo que el llama “familia tradicional” como consecuencia de la reivindicación de los igualitarias de minorías, apostaría lo que sea  y sé que le gano, por que quienes creemos en el progreso de la sociedad no buscamos que se vulneren derechos de quienes ya los tienen, tan solo luchamos por la transformación hacia  un mundo más justo, equitativo e incluyente.               


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