Amor y Odio

Discurso de Herman Duarte, presidente de Fundación Igualitos, dentro del marco del día internacional contra la homo/bi/lesbo/transfobia.

17 de mayo del 2019


La hom/bi/lesbo/trasofobia es como un personaje que promueve todo tipo de insultos, improperios y hasta ataques contra aquellos sujetos que son objeto de su atención: las personas homosexuales y trans. Así vivimos, mientras que otros más afortunados simplemente escuchan, historias de personas que se desvanecen. Se desvanecen porque sus corazones dejan de latir producto de la violencia… o porque el desprecio les ha robado los anhelos, los sueños y la esperanza…llegando a perder esa sensación que muchas veces es una luz al final del túnel, que da la sensación que todo va mejorar…  

La homo/bi/lesbo/trasofobia  es la mente maestra en la ruptura de familias: Hijos que no vuelven hablar con su papa o su mamá; hermanos que se dan las espaldas; primos que se distancian con saludos fríos, lejanos y excesivamente cordiales, como un apretón de manos que se coloca entre lo cordial y lo grosero, una sonrisa fingida que desnuda los dientes y las intenciones grisáceas de no querer ningún contacto más que el ya acaecido…Sin dejar a un lado el clásico recurso de la indiferencia, ignorando los hechos relevantes de la vida del familiar diferente.

 La hom/bi/lesbo/trasofobia, que tiene diferentes vestidos según la ocasión que asista, puede presentarse tanto como callejera como elegante, pero siempre denota su desprecio y rechazo sin importar el momento. Así puede vestir con cadenas e improperios, o puede decorar con un manto de cordialidad el desprecio escondido en un gesto o una mirada. Esa misma enemiga de la vida, es la que aterroriza personas -sin discriminar su edad o profesión- llevándose el color de salud que se marca en las mejillas, para implantar un semblante pálido, un sudor frio y esa sensación de recibir una mala noticia que se impregna en el corazón, ansiedad le llaman unos y dolor le llaman otros.   

La hom/bi/lesbo/trasofobia además de destruir familias, también impide que nuevas se creen. Así, la hom/bi/lesbo/trasofobia es como el llavín que cierra, con llave, la puerta del armario que impide que un ser humano pueda fluir sin miedo a ser juzgado, reprendido o rechazado. Es como el asaltante que asedia a su víctima en la esquina, esperando robarle la paz que brinda actuar de la mano con lo que es natural para cada quien. Es la que bloquea el flujo de la naturalidad que dicta la esencia de la sexualidad, aleatoriamente asignada a una vida, que destelle alegría y que solo tiene ganas de explotar en colores: con dibujos, con gestos, con caricias, con sonrisas, con miradas compasivas, con abrazos… con vida. La hom/bi/lesbo/trasofobia, quita vida… Es injusto que alguien tenga que pasar por esto, como dijo un maestro del amor: “nadie debería sentir esto.”  

Decía Mandela que: "Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que el odio" y así, es que celebro todo aquel que se levanta contra la hom/bi/lesbo/trasofobia porque viene a servir como una luciérnaga para aquel que, en su túnel que dibuja su vida, ha perdido el destello que desprende la esperanza. Así celebro a todo aquel que, con su historia, con un simple gesto de tomar la mano, usar una pulsera o cualquier otro acto, se expone a que sea juzgado y se mantiene firme en su raíz de vivir transparentemente como el Roble que se aferra a sus cimientos ante el viento… pues por cada uno de estos actos, se irradia de coraje, valor y confianza a alguien que le da miedo. Pues con cada uno de estas micro acciones de gallardía, se le roba el terreno que ha sido usurpado por la ignorancia, el prejuicio y la desinformación… preparando el camino para educar, informar y aceptar la diferencia que radica en cada uno de nosotros y nosotras.

 Así, celebro el día internacional contra los verdaderos enemigos de la vida y de la familia: el odio que cimienta la hom/bi/lesbo/trasofobia. Pues por cada alma que se suma a celebrar el día internacional contra la hom/bi/lesbo/trasofobia 17 de mayo, se levanta un muro para que el odio pueda impregnar más corazones. Digo odio, pues queda claro que la hom/bi/lesbo/trasofobia no puede venir del amor, ya que el amor “es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad.  Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”  

Al cerrarle el camino al odio, nos da la oportunidad de sembrar el camino con amor y en ese proceso debemos recordar lo que MLK nos explicó: “la oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio; sólo el amor puede hacerlo.”

Todo va mejorar. Es solo cuestión de tener un poco más de paciencia. Te lo prometo.

 

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