Derecho a respuesta: ¡El matrimonio civil igualitario importa! por Dr. Amara Arévalo

Foto de portada: Final de cine Forum sobre la película “Fredoom to Marry. Cine Magaly. Costa Rica.

Derecho a respuesta: ¡El matrimonio civil igualitario importa!

Dr. Amaral Arévalo[1]

 Director de Investigaciones

 Fundación Igualitxs

En esta semana fue publicada una opinión que atañe al trabajo que La Fundación Latinoamericana para la Promoción y Protección de los Derechos de la Población LGBTI (Fundación Igualitos) ha realizado en los últimos meses. 

Primeramente decir que la Fundación Igualitos - surge de la idea que, en un Estado constitucional de derecho, todas las personas son iguales, independientemente de la raza, sexo, religión, orientación sexual, identidad o expresión de género.  Por ello consideramos que las instituciones civiles que ofrece un Estado democrático, deben ser accesibles a todas las personas. Esto en aplicación de los principios jurídicos que regulan los Derechos Humanos en las democracias: respeto a las minorías, progresión de los derechos, promoción de la pluralidad, laicidad del Estado, así como la igualdad de dignidad de todas las personas.

La Fundación Igualitos es una entidad que se basa en Costa Rica pero tiene articulaciones en El Salvador, Costa Rica, Brasil, Argentina y Perú. Todas sus acciones son realizadas a fuerza de voluntariado sin que se perciba por ello ningún ingreso económico. Dentro de nuestros objetivos destacamos que nos interesa lograr el acceso igualitario a las instituciones civiles que ofrecen los Estados en la región latinoamericana para regular las relaciones de pareja; generar y gestionar espacios de opinión pública favorables para lograr un avance en la consecución de los Derechos de la población LGBTI; realizar estudios técnicos e investigaciones académicas en relación con los Derechos de las personas LGBTI, en particular sobre el matrimonio igualitario, la violencia, exclusión social así como aspectos relacionados con identidad de género y orientación sexual.

Siguiendo nuestro marco normativo, La Fundación Latinoamericana para la Promoción y Protección de los Derechos de la Población LGBTIAsociación Costarricense De Derecho Internacional ACODIHDuarte-LEX y la Asociación Ciudadana ACCEDER co-organizamos el I Congreso sobre Matrimonio Civil de personas del mismo sexo, logrando un evento que marca un antes y un después para Centroamérica, ya que por primera vez, se logró efectuar un evento de esa magnitud: 54 personas expositoras, de las cuales 61% era de personas vinculadas con Costa Rica, teniendo exposiciones de personas heterosexuales, lesbianas, gays, bisexuales, transexuales que fueron desde los 20 años hasta los 70. El conclave tuvo lugar el pasado 8, 9, 10 y 11 de noviembre de 2017. Igualmente relevante mencionar que las sedes del congreso fueron el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, la Corte Suprema de Justicia y la Universidad de Costa Rica.

 Fotografía 1 : Panel Conservadurismos y matrimonio igualitario en Centroamérica . Participaron: Diputada Cristina Cornejo (FMLN, El Salvador), Candidata LGBTI para diputada Margarita Salas (Vamos, Costa Rica) y el activista Luis Barrueto (Visibles, Guatemala). Moderó Amaral Arévalo (El Salvador/Brasil, Fundación Igualitos). Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Costa Rica.

Fotografía 1: Panel Conservadurismos y matrimonio igualitario en Centroamérica. Participaron: Diputada Cristina Cornejo (FMLN, El Salvador), Candidata LGBTI para diputada Margarita Salas (Vamos, Costa Rica) y el activista Luis Barrueto (Visibles, Guatemala). Moderó Amaral Arévalo (El Salvador/Brasil, Fundación Igualitos). Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Costa Rica.

 Dentro de las personas expositoras destacamos  la presencia de la señora Ana Helena Chacón, vicepresidenta de la República de Costa Rica; el señor Evan Wolfson, fundador de Freedom to Marry, campaña con la que se ganó en Estados Unidos de América en el reconocimiento al matrimonio en todos sus Estados; Alice Shackelford, representante del sistema de Naciones Unidas para Costa Rica; Pedro Vera Pineda, representante del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas; Margarita Salas, candidata a diputada LGBTI por el partido VAMOS; Cristina Cornejo, diputada del FMLN; José Thomson, director del Instituto Interamericano de Derechos Humanos;  sin dejar a un lado la presencia de las organizaciones líderes que empujan por el matrimonio civil igualitario en diferentes países en América Latina.  La lista completa de los 54 expositores involucrados, así como el detalle completo de las más de 26 conferencias, puede encontrarse en este link: www.fundacionigualitos.org/congreso-1

La conferencia fue una oportunidad para reunir personas expertas y defensoras de derechos humanos en América Latina y otras regiones, para discutir acerca de la discriminación que viven las personas LGBTI, así como las parejas del mismo sexo por omisión de reconocimiento y garantía del acceso al derecho a la igualdad y no discriminación. Se habló sobre la discriminación y estigma que sufren las familias homoparentales; se habló del rechazo que existe a nivel social, sobre los discursos de odio y las formas para rebatirlos. Se compartieron experiencias de cómo se han llevado la lucha por matrimonio civil igualitario en México, Panamá, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos de América, Holanda, Canadá, Perú, Brasil entre otros países.  

El entusiasmo, pasión y energía que se sintió, deja claro que Costa Rica más que nunca, se posiciona como un país en América Latina que viene a marcar una diferencia en la región Centroamericana, ya que está palpitando y gritando a favor de la igualdad.  Por más que existan discursos y prácticas que intentan negar derechos a las personas LGBTI, es importante entender que hacer un llamado a las necesidades de las mayorías, no es justificante suficiente para denegar los derechos de algún sector de la población, y uno de ellos es el acceso al matrimonio civil por parte de parejas del mismo sexo.

¿Por qué luchar por el matrimonio igualitario en Centroamérica? ¿Por qué no dedicarse únicamente por el acceso a la educación, salud, justicia, vivienda, trabajo de las poblaciones LGBTI de la región? ¿Por qué no se trabaja por disminuir la violencia que asesina con lujo de barbarie a las personas LGBTI? Estas y otras preguntas similares se nos hacen, para lo cual respondemos: Trabajar por el matrimonio igualitario, es trabajar por la disminución de crímenes de odio, promover el acceso a la educación, salud, justicia, vivienda en la región centroamericana. Trabajar por el matrimonio igualitario es transformar vidas concretas que sufren. Pongamos de ejemplo el caso de El Salvador. 

El Salvador desde el año 2003 inicia una serie de posicionamientos públicos sobre la restricción a la institución civil del matrimonio para parejas del mismo sexo. Estos discursos se concretizan en 2005 en una propuesta de reforma constitucional discriminatoria para prohibir el acceso al matrimonio y la adopción por parte de personas del mismo sexo. Esta reforma ha tenido 9 intentos de ser aprobaba al interior de la Asamblea Legislativa desde el año 2005. Además de ser una tentativa para institucionalizar la discriminación, también es una acción y discurso que exacerba los crímenes de odio. El año 2009, en el punto más álgido de las discusiones por dicha reforma, los crímenes de odio aumentaron exponencialmente además de la realización de amenazas de bomba al momento de realizar la Marcha por la Diversidad Sexual de ese año en el mes de junio.  Trabajar por el acceso al matrimonio igualitario es también trabajar para detener estos crímenes de odio. Es también estar expuestos a recibir amenazas de muerte por ser activistas LGBTI. Ante estas y otras violencias trabajamos por su erradicación.

El acceso al matrimonio igualitario, en los países del hemisferio occidental se ha transformado, querámoslo o no, en la disputa política por el reconocimiento de derechos de las personas LGBTI. ¿Por qué nos da tanta alegría cuando leemos la noticia que en un país ha sido aprobado el matrimonio igualitario? Nos alegramos, porque sabemos que ha existido un proceso de reconocimiento como ciudadanxs a todas las personas LGBTI en ese país. Es un avance en la consecución individual y colectiva del amor humano. El Amor en este sentido, lo afirmamos como un acto político-revolucionario-afectivo-sexual que hace transformaciones concreta en la vida de miles de personas en cada Estado cuando una ley de matrimonio igualitario es aceptada, aprobada o refrendada. Trabajamos para constituir familias diversas que tengan en su núcleo como esencia y motor de toda actuación: EL AMOR. El amor es una fuerza que incluye, no que excluye. Es una fuerza política que reclama tolerancia, no que impone. Es una fuerza que acerca, no que aleja. ¡Todxs amamos! ¿Por qué no luchar por ese amor que nos une y nos hace sentir tan orgullosos?  

 Fotografía 2:Señora Ana Helena Chacón, vicepresidenta de la República de Costa Rica, exponiendo sobre la Opinión Consultiva 24ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Costa Rica.

Fotografía 2:Señora Ana Helena Chacón, vicepresidenta de la República de Costa Rica, exponiendo sobre la Opinión Consultiva 24ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Costa Rica.

¿El amor tiene clase social? ¿El amor sólo es para unos pocos privilegiados o es para todos? Colocar eufemismos para referirse que el acceso al matrimonio civil igualitario sólo es una lucha de personas de clase media de cada uno de nuestros países es una repetición de discursos que no aporta nada nuevo a la lucha por consecución de Derechos de las personas LGBTI. Rolando Jiménez de MOVILH Chile nos explicó como las personas que más se benefician son precisamente las clases bajas, ya que las clases altas y medias, pueden optar por contratar abogados para regular sus relaciones jurídicas sentimentales. 

Las palabras importan, pero las acciones determinan. En tal sentido consideramos que el matrimonio igualitario beneficia a todos por igual. Beneficia porque María puede inscribir en el seguro social a José hombre trans que se desempeña en el trabajo informal; permite a Manuel estar con Carlos en un mismo país con sus documentos migratorios en regla, le permite a Luis solicitar permiso a su trabajo para cuidar de Rafael en el hospital; permite a Karla y Ligia poder comprar una casa para ellas; reconoce la maternidad de Niza y Christine independiente del vientre biológico que proceden sus hijas; permite a Wilson y Darío la adopción conjunta, para Fernando le permite tener acceso a la pensión de Eduardo, entre algunos de los derechos más importantes. No, el matrimonio civil no es una cuestión de clase social, ni tampoco de privilegios, es una cuestión de Derechos Humanos que inexorablemente incide en la reducción de la precariedad social que la mayor parte de las personas LGBTI de Centroamérica experimenta.

El pensamiento cartesiano que fundamenta nuestras culturas, se llega a manifestar siempre de la misma forma: dividir y separar. Ante esta situación, nuestra postura como institución es sumar y unir. Por tal sentido, nos hemos sumado a la lucha política de otras organizaciones LGBTI, como el caso de la Asociación Comunicando y Capacitando Mujeres Trans -COMCAVIS-Trans- a quienes apoyamos voluntaria y gratuitamente en la elaboración del memorial que se presentó en el 161° periodo de audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, una Opinión Experta sobre persecución, tortura y exterminio de personas LGBTI en El Salvadory un reporte sobre la Apología del Odioque recoge noticias sobre violencias contra personas salvadoreñas LGBTI. Hemos estado abierto al dialogo en todo momento. 

Nuestra postura nunca ha sido cerrada al diálogo y discusión con otros grupos de activistas ya sean de El Salvador o en cualquier otro Estado Latinoamericano. Todxs los que conformamos la Fundación Igualitos, tenemos la disposición y entusiasmo para trabajar en conjunto. Hacemos un llamado a la Federación LGBTIpara que reconsideren el rechazo que nos han dado a unirnos a la mesa de la federación, y que nos abra un espacio en su mesa y hacer justamente eso, dialogar y discutir. Ahora solo es cuestión que nos escuchemos mutuamente para que, de la mano, persigamos el mismo objetivo: un El Salvador más inclusivo y plural.

Finalmente, cerramos indicando que el matrimonio igualitario es una acción conjunta que promueve la igualdad de derechos, ya que el hecho que alguien más tenga los mismos derechos, no significa que el otro perderá los suyos. Igualdad no es dar privilegios, es reconocer la dignidad en la diversidad. Todos somos iguales. Todxs tenemos virtudes. Todxs tenemos defectos y todxs tenemos los mismos derechos. No olvidemos que los Estados deben respetar a sus habitantes, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Por eso trabajamos.


[1]Doctor en Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo; Especialista en Género y Sexualidad. Sus líneas de investigación son Estudios de Paz, Violencia y Estudios LGBT en Centroamérica. Cuenta con experiencia en la gestión de proyectos para el desarrollo comunitario y docencia.