La discursiva peligrosa de la ideología de género al servicio del fundamentalismo religioso 


La ignorancia y el prejuicio son las sirvientas de la propaganda…Nuestra misión, por lo tanto, es confrontar la ignorancia con el conocimiento, la intolerancia con la tolerancia y el aislamiento con la mano extendida de la generosidad.”[1] 


La capacidad de asociación del cerebro es sorprendente. Veamos unos ejemplos sencillos, pero peligrosos, si usted lee estas dos palabras: “insecto” y “zapato” posiblemente su cerebro de manera inmediata lo asoció con el zapato que puede utilizar para matar insectos. Así en cuestión de segundos, usted recorrió vivencias de su infancia y recordó oír el crujido del cuerpo de los invertebrados. Mientras que con las palabras “infección” o “veneno”, inmediatamente nuestro cerebro propone sobre una bandeja plata la palabra “cura” y asocia términos relacionados…. La discursiva peligrosa funciona por nuestra propia capacidad racional, y es esta capacidad deliberativa la que nos debe alertar cuando estamos frente a un caso de la misma. 

Por discursiva peligrosa,[2]entendemos aquellas expresiones de odio encubiertas de lenguaje inocente, que aún sin constituir una expresión de odio expreso y evidente, resultan peyorativas, degradantes y/o deshumanizantes en contra un individuo o un colectivo social (“grupo instrumental”) generando, real o potencialmente, repulsión, asco, desprecio y odio en contra del grupo instrumental. La variedad de las expresiones de odio encubiertas de la discursiva peligrosa es amplía, por lo que el termino de expresiones debe entenderse en el más extenso sentido al fin de incluir tanto símbolos (memes, logos), textos, imágenes, videos, sonidos, expresiones orales y cualquier otro mecanismo que pueda utilizarse para exteriorizar un mensaje. 

 El arsenal discursivo de los grupos opresores de derechos humanos, se acompaña de una falsa bandera de libertad de expresión, defendiéndose cuando alguien no quiere escuchar sus insultos deshumanizadores, llamando intolerante a quien se rehúsa a aceptar sus ofensas degradantes que resultan contrarias a derecho, y jugando con fuego al traer al presente temidos fantasmas del pasado (comunismo, marxismo) que regresan a la palestra pública, con nuevos adeptos (los homosexuales), con supuestamente el fin último “de destruir a la familia”. Esta homogeneización discursiva, se ampara en slogans comunes (“con mis hijos no te metas”, “proteger a la familia”) y acciones idénticas (“marcha por la familia” “Por la vida”). Esto genera una innegable alarma en los grupos que son manipulados para participar en estas marchas. Por que hay que ser claros, el 80% de las personas (Óptimo de Pareto aplicado a las marchas) que participan en estas marchas no tienen un interés de dañar al prójimo, no quieren matar a nadie, ni siquiera se les ha ocurrido esa locura por la cabeza; solamente actúan por el miedo que sin justificación les ha sido implantado en su cabeza. Actúan por miedo a que pierdan a su familia.

Una muestra del presagio soslayado en el párrafo anterior, lo avecina el independiente experto Víctor Madrigal-Borloz, quién explica en su primer reporte que: “el creciente número de delitos motivados por prejuicios basados en la orientación sexual y la identidad de género se correlaciona con un auge repentino de los líderes políticos y grupos religiosos ultraconservadores que utilizan sus plataformas para promover la intolerancia, deshumanizar a las personas por motivos de orientación sexual, identidad de género o expresión de género y fomentar el estigma y la intolerancia entre sus partidarios”[3]Es decir, que las palabras de desprecio, están generando un impacto, el cual se traduce en pérdida de vidas de personas reales. 

La ideología de género, ese termino creado por el marketing conservador (el reggetón conservador como lo dice Paula Siverino Bavio), forma parte de la propaganda anti derechos humanos. En ese panorama, es necesario exponer y desnudar las falacias retóricas en las que se amparan los ataques de los grupos opresores, presentando argumentaciones amparadas en la verdad que se respalda no solo del derecho, sino además de la moral, pues ninguna verdad degrada, humilla, ni segrega. Con la ideología de género, lejos de elevar la dignidad humana y el respeto hacia la diversidad que debe existir en la humanidad, se crea un enemigo colectivo, únicamente para fines políticos, a raíz de la entrada de religiosos extremistas con aspiraciones política (ver caso de Brasil, Guatemala, Costa Rica, entre otros).

 

Por medio de estos actos, se logra implantar la semilla de la discursiva peligrosa, que deshumaniza a las personas homosexuales y transexuales en la sociedad y que dará como resultado – en caso de no detenerlos- un odio societario en contra de la diversidad sexual. Es decir, que los grupos opresores de derechos humanos, crean la existencia de la amenaza latente en el colectivo social. Esto es grave, dado que todo se va alineando, poco a poco, para que en algún momento determinado las barreras morales de los otros grupos, estén tan abajo, que atacar al grupo instrumental (LGBTI) resulte la única salida para “sobrevivir”. Esto es lo peligroso de la discursiva peligrosa, el acorralamiento que produce por miedo, el cual se genera por la ignorancia y el prejuicio.  

La ideología de género como recursiva retórica para agrupar las agendas de derechos sexuales reproductivos de la mujer y de la diversidad sexual, resulta un ejemplo de discursiva peligrosa, ya que deshumaniza, degrada y representa como una amenaza latente a las personas que componen los grupos instrumentales que la conforman. Este tipo de discursiva, tal y como se ha advertido en una innumerable cantidad de trabajos, puede tener serias consecuencias, debido a que inhibe los frenos morales de la sociedad, lo cual puede desencadenar un odio societario en contra de la diversidad sexual[4]. Esto es algo que es necesario advertir, pues no podemos olvidar – nunca olvidar- que el discurso explosivo, incendiario y deshumanizador que fue propagado por años en Alemania, justificó en gran medida el actuar de Hitler.  

En este sentido, a las personas que marcharon contra un inexistente enemigo: despierten, están siendo manipulados. No dejen que los usen para  pisotear los derechos de las minorías, dejen de marginar y deshumanizar a las personas que son de la diversidad sexual, dejen de utilizar un lenguaje que incita al odio... En lugar de ello, les pedimos que salgan de sus cámaras de eco, entren a los debates sociales, vayan a realidades diferentes a las suyas; para que de esa manera puedan tener empatía y sentir la frialdad de la soledad producto de la discriminación, el dolor que produce la llaga de la injusticia y entiendan la desesperación de cuando uno se siente ignorado en momentos de necesidad.

Solamente así entenderán los actos de la población de la diversidad sexual, que no pide privilegios. Lo nuestro es un acto lógico tras la promesa de la Constitución de que todas las personas somos iguales. Solamente se pide trato digno e igualitario ante la ley. Cuando hagan esto, entenderán que ustedes más que victimarios, son víctimas de la sociedad heteronormativa y ultraconservadora que ha sido construida.  En todo caso, es importante recordar que: “Antes de repetir "amén" en tu hogar y lugar de adoración. Piensa y recuerda que un niño está escuchando.”[5] 

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[1]Annan, K. (16 de marzo de 1999). Globalization, Says Secretary-General, 'Should Also Give Us A Humanity Free Of The Barriers Of Race. Extraído de: https://www.un.org/press/en/1999/19990316.sgsm6927.html

 

[2]La profesora de la Universidad de Harvard y de American University, Susan Benesch, ha elaborado una guía de lo que se considera un “discurso peligroso” o bien un discurso que resulta la etapa previa a una masacre o un genocidio, no se trata de las menciones específicas o llamados al odio, sino de aquellas menciones previo al discurso del odio, como lo que se considera “homofobia cordial”, las cuales encajan perfectamente en el concepto de discursos peligrosos.  Las guías se encuentran disponibles: http://dangerousspeech.org/guidelines

 

[3]ONU. (11 de mayo de 2018). “Informe del Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género, párrafo 38. Extraído de: https://www.awid.org/sites/default/files/atoms/files/g1813215.pdf. En una línea similar: Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2015). Discurso de odio y la incitación a la violencia contra las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en América.Relatoría sobre los Derechos de las personas LGBTIQ y Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. Extraído de: http://www.oas.org/es/cidh/expresion/docs/informes/odio/Discurso_de_odio_incitacion_violencia_LGTBI.pdf

 

[4]Conviene recordar que, en la década de los ochentas en Costa Rica, los homosexuales eran humillados constantemente por medio de redadas masivas, justificadas por la crisis del VIH/SIDA y por la fábrica de mentiras que se encargó de implantar prejuicios en la población hacia la diversidad sexual, indicando todo tipo de difamaciones. Ver: Schifter, J. (1989). "La formación de una contracultura: Homosexualismo y Sida en Costa Rica" San José, Costa Rica: Editorial Guayacán, pág. 74, 112, 113 y 117 

 

[5]Mary Griffith es la madre de Bobby Griffith, un joven que se suicidó a raíz de su extremismo religioso. En la película que se hizo en honor a su hijo y a su historia,Prayers For Bobby(2009), se revive el emotivo discurso que hizo la señora en su Iglesia para hacer consciencia de los riesgos que existen en las palabras odiosas, dolorosas y groseras hacia las personas gay, lesbianas, bisexuales o transexuales. El clip puede visualizarse en: https://www.youtube.com/watch?v=mOEnjQY_jCk