Las fraudulentas y peligrosas clínicas de conversión


«Una de las cosas que debía de hacer era estar en constante oración y en ayuno para poder fortalecer mi espíritu y el día que viniera la tentación poder soportarla...un miembro de la misma iglesia comenzó́ a tener sesiones de oración para la liberación del demonio de la homosexualidad, fui varias veces para que oraran por mí y que me liberaran, la oración era bastante fuerte y me pedían confesar todo lo relacionado a mi vida sexual y emocional... también muchas veces presionaban mi estomago para forzar el vómito y mi inducían a gritar, esto como señales de que lo que había dentro de mi estaba saliendo y que al fin podría ser libre [1]». Me explicaba Allan Josué Vega sobre el «tratamiento para curar su homosexualidad» que recibió en la Iglesia evangélica a la cual asistía.

El impacto que tuvo en él fue que se volvió: «un joven más retraído y apartado, me convertí en una persona amargada y triste. Ya no sentía felicidad, me sentía mal conmigo mismo por ser un sucio y asqueroso pecador, la vida no tenía sentido...Mucho tiempo pensé que si dejaba de vivir iba a dejar de sufrir igual si me suicidaba o no igual me iba a ir al infierno ya que el pecado no se iba a ir de mí».  Lo cual evidencia el impacto severo que estas fraudulentas prácticas pueden tener en la vida de un adulto joven, ya no se diga en la de un adolescente.

El testimonio de Allan Josué, es un ejemplo de los miles de casos –científicamente no probados‒ de personas que alegan que es posible «convertir» o «restaurar» a una persona homosexual. Cabe señalar, que, en casi todos los casos, la religión juega un papel fundamental para respaldar estas creencias. Así vemos situaciones donde supuestas ex lesbianas –por cuanto no cuentan con prueba para respaldar esa afirmación‒ que juran que por la gracia y ayuda de Dios, se han vuelto heterosexuales[2].

Ni la orientación sexual heterosexual, ni la homosexualidad puede corregirse, porque no es ni un error, ni tampoco una enfermedad. No obstante, ello, la historia continúa escribiendo ejemplos de estas fraudulentas prácticas, lejos de tratarse de algo nuevo,[3]encontramos estos penosos ejemplos en Estados totalitarios como en la Alemania Nazi[4]. Las terapias de conversión han evidenciado que no dan otro resultado más que el de atormentar a la persona que busca «sanarse». La solución, lejos de participar en terapias que van desde torturas mentales y físicas hasta sesiones de abrazos, se encuentra en aceptar la orientación sexual.

El problema no radica en que una persona pueda tener una fluidez en su orientación sexual, pues la identidad sexual es un aspecto complejo de la vida de cada quien, sino que el problema que encuentro, es que existe un grupo de personas que aprovechan el momento de vulnerabilidad de otros, para darles falsas esperanzas que podrán cambiar su orientación sexual por medio de tratamientos que únicamente generan problemas en las vidas de las personas.

Constan decenas de informes de casos fraudulentos de conversión, pero destaco el informe del Southern Poverty Law Center[5]en el cual se explica el problema detrás de las terapias de conversión abogando por la prohibición de estas prácticas. Debido a que implantan temores, esperanzas infundadas al no tener bases científicas, y arruinan vidas. En el reporte se hacen referencias a diferentes tipos de prácticas para intentar –de manera fallida‒ convertir a homosexuales, por ejemplo por medio del suministro de drogas que dan la apertura a desórdenes mentales y convulsiones explosivas; terapias de aversión, en donde se mezcla electroshocks en conjunción con la visualización de imágenes de contenido sexual entre personas del mismo; promoviendo la abstinencia sexual; o bien dando terapias de abrazos/caricias para «sanar» una aspecto paternal de la vida.

Además, para efectuar este fraudulento trabajo, se han acompañado de términos pseudo-médicos como el «AMS» en referencia al «problema de Atracción Mismo Sexo» el cual ha sido un término propagado por el apostolado católico «Courage» que busca precisamente, tratar a personas que «padecen de AMS».

En dicho informe también se exponen diferentes centros de conversión que se han visto permeados por el escándalo a raíz de la doble moral de sus fundadores o máximos jerarcas en la más diversa índole de eventos tales como: acusaciones de abuso sexual durante las «sesiones de conversión», identificación de fraude por no contar con formación profesional alguna, sorpresivas revelaciones sobre pasados criminales de parte de líderes de estos movimientos, suicidios por frustración de no curarse, hasta casamientos entre los líderes que suponían curar a sus fieles.

En palabras del experto independiente de la ONU: «Las “terapias de conversión” son tratamientos que supuestamente pueden cambiar la orientación sexual de una persona. Esas prácticas son nocivas para los pacientes y pueden causar graves dolores y sufrimientos y provocar depresión, ansiedad y pensamientos suicidas. A pesar de que las principales organizaciones de salud mental las rechazan de forma categórica, solo unos pocos Estados Miembros de las ONU las prohíben realmente. Tales procedimientos no solo son llevados a cabo por algunos profesionales de la salud, sino también por miembros del clero o consejeros espirituales en el contexto de la práctica religiosa. Un estudio reciente puso de manifiesto hasta qué punto están difundidos estos procedimientos a nivel mundial: solamente en los Estados Unidos de América, alrededor de 698.000 personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero o de género no conforme han sido sometidas a terapias de “conversión” en algún momento de su vida, y, al parecer, más de la mitad de ellas cuando eran adolescentes [6]».

El anterior pronunciamiento se encuentra en sintonía con lo expresado por la Asociación Mundial de Psiquiatría[7], la cual considera que la homosexualidad (atracción a personas adultas del mismo sexo) es una variante normal de la sexualidad humana. Reconoce la causalidad multifactorial de la sexualidad humana, la orientación, el comportamiento y el estilo de vida. Reconoce la falta de eficacia científica de los tratamientos que intentan cambiar la orientación sexual y destaca el daño y los efectos adversos de tales «terapias[8]».

Estas terapias de conversión deben prohibirse en todo el mundo y en particular en los territorios que conforman los Estados parte, por cuanto desconocen además de desconocer que la orientación sexual son una categoría protegida, va en contra de pruebas científicas de la naturalidad de la homosexualidad y bisexualidad; sino porque los «tratamientos» lejos de ayudar o no generar efecto alguno, agravan el estado emocional de las personas: «A nivel personal, dichos prejuicios y discriminación también pueden tener consecuencias negativas, especialmente si las personas lesbianas, gay y bisexuales intentan ocultar o negar su orientación sexual. Aunque muchas lesbianas y hombres gay aprenden a enfrentar el estigma social relacionado con la homosexualidad, este patrón de prejuicio puede tener graves efectos negativos sobre la salud y el bienestar. Las personas y grupos pueden ver el impacto del estigma reducido o aumentado por otras características tales como la raza, el origen étnico, la religión o una discapacidad. Algunas personas lesbianas, gay y bisexuales pueden enfrentar un estigma menor. Para otros, la raza, el sexo, la religión, la discapacidad u otras características pueden exacerbar el impacto negativo de los prejuicios y de la discriminación [9]».


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[1]Testimonio de Allan Josué Vega, 11 de julio del 2018. Allan es un amigo que he conocido gracias al trabajo desempeñado en la Fundación Igualitxs. Gracias a Dios, aceptó su orientación sexual y vive una vida feliz al lado de su novio Dagoberto Quirós.

[2]Este reportaje resulta ilustrativo: Sin orgullo LGTB: 10 mujeres que dejaron la vida lesbiana y encontraron más paz y equilibrio. (2017). Religión en Libertad,Extraído de: https://www.religionenlibertad.com/sin-orgullo-lgtb-mujeres-que-dejaron-vida-lesbiana--57744.htm. También ver: Queiroz, A., D’elio, F. y Maas, D. (2013). The «Ex-Gay» Movement in Latin America Therapy and Ministry

in the Exodus Network. Political Research Associate. Extraído de: www.politicalresearch.org.

[3]Cronología línea de tiempo puede encontrase en: Potok, M. (25 de mayo de 2016). QUACKS «Conversion Therapists», the Anti-LGBT Rights and the Demonization of Homosexuality».  Extraído de: https://www.splcenter.org/20160525/quacks-conversion-therapists-anti-lgbt-right-and-demonization-homosexuality.

[4]«Algunos nazis creían que la homosexualidad era una enfermedad que podía ser curada, y diseñaron políticas para “curar” a los homosexuales de su “enfermedad” a través de la humillación y el trabajo duro los guardias se burlaban de los prisioneros homosexuales y les pegaban al llegar al campo, muchas veces separándolos de otros prisioneros».La Persecución de homosexuales en el tercer Reich». (s.f.). Extraído de: https://www.ushmm.org/wlc/en/article.php?ModuleId=10007018.

[5]Potok, M. (25 de mayo de 2016). QUACKS ‘Conversion Therapists,’ the Anti-LGBT Rights and the Demonization of Homosexuality».  Extraído de: https://www.splcenter.org/20160525/quacks-conversion-therapists-anti-lgbt-right-and-demonization-homosexuality. p. 29-37.

[6]ONU. Consejo de Derechos Humanos, Informe del Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género, 11 de mayo de 2018. A/HRC/38/43, Párrafo 47. En el mismo sentido: Organización Panamericana de la Salud (2012). «Curas» Para Una Enfermedad Que No Existe. Las supuestas terapias de cambio de orientación sexual carecen de justificación médica y son éticamente inaceptables». Extraído de: https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2013/Curas-enfermedad-OPS-TR.pdf

[7]Incluso Robert L. Spitzer, el psiquiatra que abrió la Puerta para apoyar las terapias de conversión, se ha retractado públicamente de apoyarlas en razón que no existe evidencia de su efectividad. Ver: Carey, B. (18 de mayo de 2012) Psychiatry Giant Sorry for Backing Gay ‘Cure’. New York Times,Extraído de: https://www.nytimes.com/2012/05/19/health/dr-robert-l-spitzer-noted-psychiatrist-apologizes-for-study-on-gay-cure.html

[8]WPA Position Statement on Gender Identity and Same-Sex Orientation, Attraction, and Behaviours. Asociación Mundial de Psiquiatría (marzo 2016). Extraído de: http://www.wpanet.org/detail.php?section_id=7&content_id=1807. En la misma línea, Balthazart expone que las teorías que intentan explicar la homosexualidad desde aspectos del ambiente, no cuentan con evidencia. Balthazart, J. (2012). The Biology of Homosexuality.Belgium: Oxford University Press. Asimismo: «No solamente no se han podido demostrar cambios en su orientación sexual, sino que se ha observado que el intento de cambiar se asocia con depresión, ansiedad, insomnio, sentimientos de culpa y vergüenza e inclusive se han reportado ideaciones e intentos de suicidio». Report of the Task Force on Appropriate Therapeutic Responses to Sexual Orientation of the American Psychology Association. (2009). Extraído de: http://www.apa.org/pi/lgbt/resources/therapeutic-response.pdf. También otro reporte de la APA resulta relevante: American Psychological Association (2012). «Guidelines for Psychological Practice with Lesbian, Gay, and Bisexual Clients».. Extraído de: http://www.apa.org/pubs/journals/features/amp-a0024659.pdf. También revisar: Ruíz, S. (2009). «Diversidad sexual en las aulas Evitar el bullying o acoso homofóbico». Fundación Triángulo Extremadura,  Extraído de: www.fundaciontriangulo.es/extremaduray: Conversion Therapy: Supporting and Affirming LGBTQ Youth». (s.f.). U.S. Department of Health and Human Services,Extraído de: http://store.samhsa.gov/product/SMA15-4928

[9]American Psychological Association (2012). Respuestas a sus preguntas. Extraído de: https://www.apa.org/topics/lgbt/answers-questions-so-spanish.pdf