La Ciegofobia no existe, la homofobia sí!!!!!!!


En el año 2017, ACIPRENSA, el portal de noticias católicas, publicó lo siguiente: «Sobre aquellos que acusan de “discriminación” el no permitir casarse a personas con atracción del mismo sexo, Márquez dijo que esto es falso. Puede que sea una discriminación, pero  es una discriminación justa . La discriminación no es algo malo en sí. Por ejemplo, ¿un ciego le puede pedir al Estado un carné de conducir? El Estado no le tiene que dar al ciego el carné porque esa persona tiene una discapacidad que le impide manejar. ¿Es el Estado discriminador “ciegofóbico”? ¿Soy yo “ciegofóbico” por sostener que esta decisión es sensata? No, es decir, no es una discriminación injusta [1]»

Analicemos este caso, en el cual se busca descalificar un aspecto discriminatorio injustificado (negar el acceso igualitario a la institución del matrimonio civil[2]) por medio de la asociación con una situación que no es discriminatoria de manera injustificada. El criterio a utilizar es el plasmado por Hellman.

El punto de partida, es entender la raíz de donde surge el problema planteado: se trata de un fruto de la desnaturalización, falta de entendimiento y confusión de lo que significa la discriminación injustificada, lo cual es la consecuencia de los torrentes de información errada, falsa y sin fundamento que se producen en la plataforma cultural de la «Civilización del Espectáculo [3]» que tiene como valor supremo la búsqueda de la diversión, el alejamiento del sufrimiento a toda costa. Lo cual, tiene como resultado, la producción excesiva de información que termina fusionando la verdad con la mentira, la información con la desinformación, lo cierto con lo falso.

Primero que nada, el impedimento de otorgar licencias a personas ciegas, se trata de una restricción objetiva, por cuanto es un aspecto innegable que uno de los requisitos para conducir un automóvil es tener la capacidad de ver. Lo cual es una medida que se ampara en motivos de seguridad. ¿Es esta una medida razonable y objetiva? Totalmente, por cuanto establece un estándar que toda persona cumpla los requisitos mínimos de visión, podrán obtener un permiso de conducir. Distinto fuera el caso si el requisito se estableciera con factores que en nada afecta la capacidad visual de un individuo, como exigir que una persona sea blanca, que sea de un género o que sea heterosexual. Por lo que en ese caso no existe una discriminación injustificada.

En el caso de la negación a las personas homosexuales a casarse civilmente, sí existe una discriminación injustificada, por cuanto la medida discriminatoria crea una segregación de ciudadanos de primera y segunda categoría, transmitiendo un mensaje entre líneas que el amor entre homosexuales, no tiene validez suficiente para ser regulado bajo la pluma de la igualdad. Esta regulación, es injustificada, por cuanto degrada, hunde, humilla, pone en un plano inferior y les roba el valor moral de igual a las personas con una orientación sexual homosexual.

Lo mismo ocurre con otras acciones tendientes a desnaturalizar la discriminación injustificada, así vemos que no es discriminación injustificada establecer un mínimo de edad para participar en elecciones, o fijar un mínimo para obtener un permiso de conducir ya que en todos esos casos no hay una degradación del carácter moral de la persona. Por supuesto, no siempre resulta fácil identificar si una acción degrada o no, por lo que auxiliarse del contexto actual e histórico, se vuelven relevantes.

Como, por ejemplo, en un colegio se decide hacer una obra[4]donde se dramatice la segregación racial de los años 50, así dividen a los estudiantes en opresores y oprimidos, colocando en esta última categoría a Carlos, quien tiene raíces africanas... ¿Estaríamos frente un caso de discriminación injustificada? En primera instancia, pareciera que si, por cuanto la degradación ocurre, pero es importante contextualizar que el acto ocurre en el marco de una obra escolar, por lo que no se trataría de un caso de discriminación injustificada.

El ejemplo se puede complicar un poco más, ya que después de la primera semana de la obra, Carlos se siente humillado, hundido y sin ganas de seguir en la escuela. Generando un reclamo formal de sus padres al director por un trato peyorativo al ubicarlo en ese rol de oprimido, menciona el padre de Carlos, el señor Don Carlos, que esto ha tocado el núcleo familiar al punto que el abuelo de Carlos, Don Carlos I, ha sufrido un infarto al conocer la noticia del rol en la obra escolar de su nieto Carlos.

En este caso, el aspecto central subyace en lo que sintió Carlos, que sin duda alguna es un aspecto serio, importante y que debe tratarse. Pero de igual forma no le agrega el carácter de discriminación injustificada con el actuar, dado que, objetivamente hablando, la actuación escolar no fue hecho con una finalidad de hundirlo, ni degradarlo.

Otra perspectiva del problema se da cuando analizamos la intención del director de la obra, cuando de forma encubierta y sin revelarlo, tiene la intención de dañar ¿sería injustificable la discriminación? La intención sin duda alguna es importante para muchos aspectos, pero en materia de discriminación no debe ser el factor que prima para determinar si un actuar es discriminación injustificada o no. Ello por cuanto, en otros supuestos, talvez la intención no se materialice, o no tenga un efecto, pero no por ello la acción deje de ser una discriminación injustificada.

Tal y como explica la doctora Hellman: «No se trata de lo que pretende la persona o entidad que dibuja la distinción, ni siquiera predominantemente acerca de los efectos... Se trata de lo que expresa la acción de dibujar la distinción: ¿expresa que el grupo tratado de manera diferente es de menor valor? [5]».

De tal manera que se concluye que a acción debe analizarse de forma objetiva, dado que en algunos casos una acción puede ser degradante, aún a pesar de no lograr su objetivo.


[1]Se que es difícil creer que alguien pueda poner este tipo de ejemplos, pero pueden revisarlo en el siguiente enlace: López Marina, D. (25 de abril del 2017). ACIPRENSA. ¿El «matrimonio» homosexual y el aborto son derechos humanos? Responden expertos. Extraído de: https://www.aciprensa.com/noticias/el-matrimonio-homosexual-y-el-aborto-son-derechos-humanos-responden-expertos-71771

[2]Desarrollado con la extensión debida en la sección 10 del capítulo III de este libro.

[3]Esta confusión conceptual surge como resultado de la incapacidad de encontrar la verdad entre tanta información que existe sobre el tema, ello como consecuencia de la cultura regente de nuestra época, que ha sido denominada como la «Civilización del Espectáculo». Al respecto, ver la sección 4 del capítulo IX de este libro.

[4]Ver por ejemplo: TEDH. Caso Alinak Vs. Turquía. No. 40287/98. (2015).

[5]Mcneill, B. (2 de abril del 2012). Deborah Hellman, Expert on Discrimination, to Join UVA Law Faculty Virginia Law School. Extraído de: https://www.law.virginia.edu/news/2012_spr/hellman.htm