La bolsa que atrapa todos los males: «La ideología de género».


Canción Batalla Espiritual, del salmista Fabricio Alvarado. Acompañado por el Ministerio de Danza Metamorfosis.

Nadie la entiende muy bien qué es, ni tampoco como se inició, hay algunos que incluso se llaman expertos en ella. Cuando se pide una definición resulta difícil concretarla, ya que se requiere un amplío recorrido por la izquierda marxista y comunista, para concretar que, aún sin existir nexo causal lógico y concluyente, se establezca que la ideología de género, el término creado por el marketing conservador, es una obra que sin mayor explicación se indica que se trata de una estrategia encubierta del comunismo (¿?) para destruir a la familia (¿?). Un verdadero sin sentido, pero que ha tenido eco en la población, demostrando que el contenido del mensaje enviado al grueso conservador latinoamericano, ha tenido el eco que se advierte como peligro en un caso de discursiva peligrosa. 

Álvaro Vargas Llosa,[1]la ha denunciado como un recurso que utilizan los grupos religiosos para dar una imagen de laicidad, a un ataque que es claramente religioso pues no solo ACI Prensa[2]los delata, sino también el contenido de sus posturas: “Tienen una agenda concreta que incluye el rechazo del matrimonio entre personas del mismo sexo y de la adopción homoparental, los derechos de las personas trans, la educación sexual en las escuelas y el aborto, todo bajo el estandarte de los derechos de los niños y niñas, y de la protección de la familia “natural”.[3]

¿Pero cumple las otras condiciones detalladas en la sección 2 de este capítulo para ser una discursiva peligrosa? ¿Es el término “ideología de género” un discurso de odio encubierto? ¿Es el término de “ideología de género” una especie dentro de la discursiva peligrosa? Sí las cumple, por lo que es un discurso de odio encubierto y que se trata de algo tan peligroso como las teorías raciales como las que utilizaba Hitler. Ello por cuanto al considerar los grupos que han aceptado y promueven estos mensajes de odio almidonados de lenguaje inocente (grupos ultra conservadores y multimillonarios que componen las redes de iglesias de “evangelio de la prosperidad”[4]), se deslumbra que se ha logrado implantar en el colectivo social un discurso del tipo “ellos” contra “nosotros”, que además representan una “amenaza latente” contra la familia. Dejando claro que únicamente hace falta el llamado a la acción, para empezar a atacar a estos grupos instrumentalizados por grupos anti derechos humanos. Es por ello que resulta imperioso poner extrema atención que la propagación del término “ideología de género” implica a nivel latinoamericano. 

 Alrededor de todo América Latina, se esta volviendo cada vez más usual que grupos ultra conservadores anti derechos humanos, utilicen espacios públicos para escupir sus mensajes de odio. Se pasa por el mundo de las conspiraciones que rayan con la fantasía de un mundo gobernado por “George Soros”, judíos y el comunismo/marxismo;  pasan por la mala intención de generar un prejuicio -más que superado- que la homosexualidad y la identidad de género son enfermedades mentales,  considerando que los pronunciamientos como la Organización Mundial de la Salud y otras entidades similares, son en realidad fruto de un “lobby gay”, negando las toneladas de evidencia científica que respalde tal pronunciamiento[5].

Una vez deslegitimada la orientación sexual e identidad género, vuelven al asedio manipulando las declaraciones técnicas emitidas, con la intención confundir a las personas por asociación, al señalar que parafilias han subido al grado de ser reconocidas como “orientación sexual”. Esto es importante aclarar, al año 2018, es absolutamente falso que parafilias sean reconocidas como orientación sexual por la OMS.  La discursiva peligrosa de la ideología de genero, continua hasta llegar al terreno de las mentiras descaradas. Ya que asocia a los movimientos LGBTI, a actividades delictivas en las que opera un individuo que no tiene capacidad suficiente para dar consentimiento. Esto es un acto difamador, calumnioso y mal intencionado que únicamente tiene como fin desprestigiar la lucha social de grupos LGBTI. Si acaso existiese alguna organización, cabe preguntarse si no es una organización aliada de los grupos ultra conservadores para precisamente crear tal controversia.  También, en esta misma sintonía suelen presentar casos extremos, sin relación alguna con el género, como resulta la absurdez de la “transedad” (un recurso que utilizan para generar alarma), ni mucho menos con la pedofilia, un abominable crimen, que en todo caso es predominantemente heterosexual. Todo ello se trata de expresiones retóricas para generar confusión y desprestigiar las causas. Asimismo, es usual que grupos ultra conservadores anti derechos humanos, busquen tergiversar datos sobre enfermedades de transmisión sexual, para hacer creer a las personas LGBTI conllevan un “riesgo” inherente[6]a su estilo de vida, el cual es supuestamente seleccionado. Cuando lo cierto es que las cifras de enfermedades de transmisión sexual, responden a los niveles de exclusión de las personas LGBTIQ, al ser empujadas a la clandestinidad, siendo una razón de peso la inclusión y el trato no discriminatorio[7].

 Todo lo anterior, rodeado de una elocuente selección de vocabulario cargada de prejuicios y calificativos vulgares como: “sodomitas”, “homosexualistas”, “invertidos”, “mutilados”, “sidosos” y otra serie de improperios que resulta difícil de entender como un adulto de un país civilizado puede repetir, sino es por estar motivado por el odio, fama y/o dinero que le brinda levantar la bandera de un falso peligro. Por lo que se evidencia el odio encubierto de un discurso peligroso, sin que sea necesario las expresiones cargadas de insultos tradicionales, pues todas las acciones son una ofensa hacia todo lo que significa una persona homosexual o trans.  Tal y como lo señala el doctor Schifter: “La homofobia se relaciona con el genocidio por muchas vías. La primera es que, al haber sido un odio tan antiguo, de origen bíblico y común, se ha visto como algo natural. Cuando una sociedad encuentra natural discriminar y perseguir a una minoría, la tendencia a destruirla y a perseguir otras se acentúa. En segundo lugar, la medicalización de la homosexualidad, en el siglo XIX serviría de modelo para hacer lo mismo con los judíos, gitanos, negros y discapacitados. En tercer lugar, una vez que se mira a una comunidad como un ente biológico y patológico, se abre un portillo para buscar su erradicación.”[8]

Veamos el ejemplo de las elecciones presidenciales del año 2018 en Costa Rica. Pero previo a entrar en el tema, conviene recordar un par de hechos alrededor de la tropical y verde nación tica. Lo primero, es que existe una estabilidad democrática en tal país, los riesgos de golpe de Estado son prácticamente nulos, ello en parte gracias a la decisión que los gobernantes del país tomaron para abolir el ejercito y enfocarse en crear escuelas en lugar de cuarteles. El no haber pasado por una guerra civil, ahorro millones de dólares, salvo miles de vidas y evitó la existencia de defícits morales y familiares producto de las guerras. Estas y otras condiciones, fueron factores determinantes para que a finales de los años 70s, la Corte Interamericana se instalara en San José, llegando a 40 años de estar enraizada en la nación bananera de Costa Rica.  Pero como dijo Olof Palme: “… El prejuicio siempre se asoma, incluso en sociedades iluminadas.”[9]

En el año 2017 y 2018, se vivió una intensa campaña presidencial en donde los puntos principales de discusión fueron los derechos de las minorías LGBTI y los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, por lo que la “ideología de genero” fue una gran protagonista en la fiesta cívica del país, en donde la gente sale a votar en masas, de varios partidos en un mismo carro y sin miedo de ser ametralladas (como tristemente ha ocurrido tantas veces en América Latina). La traída del término surgió por la creatividad del partido político evangélico de la corriente ideológica de la prosperidad denominado Restauración Nacional. 

Uno de los ejemplos esta en las actuaciones del entonces candidato a vicepresidente y actual diputado de la Asamblea Legislativa, Francisco Prendas quien de manera errática (por dicha) expresó[10]en una entrevista radial que su partido, en caso de llegar al gobierno, no nombraría a personas que no encajen con su “moralidad heterosexual”. Lo cual da una primera señal de como el discurso empieza a demarcar una división entre “ellos” y “nosotros”, tachando lo diferente – lo no heterosexual (ya no se diga lo no binario)- como algo inmoral, reprochable, grotesco, asqueroso y peligroso. No hace falta decirlo expresamente para entenderlo, esa es la gravedad de la discursiva peligrosa, que viene con los ropajes propios de la mojigatez, pero el veneno criminal del discurso de odio. Es decir que: “… se asocia a una identidad que se califica como anormal con arreglo a un proceso de alienación construido socialmente entre “nosotros” y “ellos” (A/HRC/21/42, párr. 12), un proceso de deshumanización de la víctima, “lo que con frecuencia es una condición necesaria para que tenga lugar la tortura y los malos tratos (A/56/156, párr. 19).”[11]

Por supuesto que no se trató de un caso aislado, Prendas no fue el único con desplantes,  pues su candidato presidencial, Fabricio Alvarado[12], considera que la homosexualidad es “causada por el diablo” (un lenguaje propio de la categoría de deshumanización de grupos instrumentales) y que se deben generar los espacios para “restaurar”a los homosexuales que quieran “curar su homosexualidad”, contradiciendo las investigaciones científicas que establecen de forma contundente que la homosexualidad no es una enfermedad.  Nuevamente estas situaciones generan un efecto de repulsión y hasta terror, ya que basta con imaginar a una persona en un pueblo que sea manipulable por discursos religiosos como el que “la homosexualidad es causada por el diablo” resulta que la persona manipulada deja de tener a un ser humano a un peligro latente, una situación anormal, la cual le requiere atención inmediata y cautela. La discursiva peligrosa deshumaniza. 

Otro ejemplo de esta discursiva peligrosa lo encontramos en la dicotomía de “familia” contra “no familia” se encuentra en el debate que sostuve en el año 2017 en televisión nacional con el candidato presidencial de Costa Rica Fabricio Alvarado, en ese momento diputado de la República de Costa Rica, sobre el tema de matrimonio civil igualitario[13], el cual fue moderado por el periodista Marcelo Castro. En el discurso de Fabricio, se puede resumir a que todos los problemas económicos y de seguridad de la sociedad tenían la raíz en el debilitamiento de la familia. A lo cual coincido completamente, con la gran diferencia, que en mi concepción de familia existe espacio para que diferentes moldes de familia (en adición al de “hombre/mujer/hijos) tengan el derecho de coexistir, desarrollarse plenamente y tener la capacidad de alcanzar sus sueños y anhelos de vida.  ¿Cómo encuentran un riesgo en la familia, cuando se busca incluir a los demás en la sociedad? Es algo que no me explico, más que por aspectos políticos y lo rentable (financiera y políticamente) que resulta la manipulación de masas con temas alarmantes.     

La discursiva peligrosa detrás de la “ideología de género” se completa al incluir en la ecuación que todo se hace para “Proteger a la Familia” dando a entender que los grupos “promotores” de la “ideología de genero” llevan una “agenda encubierta” para supuestamente transformar a todas las personas en homosexuales (científicamente imposible), reducir la población mundial, “destruir” a la familia o bien presentarlos como si estos no fueran miembros de las familias[14]. Es decir, que los grupos opresores de derechos humanos, crean la existencia de la amenaza latente en el colectivo social. Esto es grave, dado que todo se va alineando, poco a poco, para que en algún momento determinado las barreras morales de los otros grupos, estén tan abajo, que atacar al grupo instrumental (LGBTI) resulte la única salida para “sobrevivir”. Esto es lo peligroso de la discursiva peligrosa, el acorralamiento que produce por miedo, el cual se genera por la ignorancia y el prejuicio. 

 Algo produce la sola mención de la “ideología de género” en la mente de las personas que están siendo manipuladas por esta discursiva peligrosa. Ese algo es miedo, y el miedo da consejos de supervivencia, con todas las implicaciones que ello conlleva. Del efecto del miedo y lo que puede llegar a hacer, Olof Palme el primer ministro sueco que fue asesinado un 28 de febrero de 1986 nos explicó: “Nos gusta vernos a nosotros ismos como mente abierta y tolerantes. Pero no es tan simple. El prejuicio no necesita estar enraizado en algún tipo de teoría complicada. Sus orígenes son mucho más básicos. El prejuicio esta enraizado en la vida diaria…y sobretodo se trata de una expresión de ignoracia y miedo. Ignorancia sobre lo que hace a otras personas únicas. Miedo a perder una posición, un privilegio social, un derecho previo.”[15]De esta manera, al crear condiciones para que crezcan los prejuicios, se va deteriorando el ideal de coexistencia que debe prevalecer en un Estado de derecho. 

 Un resultado de todas estas campañas de discursos peligrosos, lo encontramos con la evolución del discurso que se dio tras la victoria de Fabricio Alvarado en la primera ronda de la elección presidencial, cuando una señora madre de familia, que formaba parte de una protesta en contra de la educación sexual en los colegios públicos, expresó ante la prensa: “En Romanos 1, del 18 en adelante dice que el que comete estos actos merece la muerte. Edúquense con la Biblia porque esto es falta de ignorancia de la Biblia.”[16].  De igual manera, no hace falta ir tan lejos, basta con revisar cualquier publicación en redes sociales y notar que la interacción entre usuarios esta fuera de control, incluso llamando al exterminio. 

Los discursos de la campaña presidencial costarricense del año 2018, donde se presentó la impensable situación en la que una promesa de la campaña de Fabricio Alvarado fue retirar a Costa Rica de la CorteIDH, no vienen a ser hechos aislados, sino que se trata de una maquinación financiada por grupos ultra conservadores con políticas anti derechos humanos, quienes han uniformizado su mensaje de odio y dado un aire de laicidad, con la creación de la “ideología de género”, con el cual se atrapan en una sola expresión, todos los “males”(identidad de género, adopción de parejas del mismo sexo, matrimonio civil igualitario, derechos sexuales y reproductivos de la mujer, etc.) que aquejan a la familia tradicional conservadora, y por ende a la sociedad. 

 El arsenal discursivo de los grupos opresores de derechos humanos, se acompaña de una falsa bandera de libertad de expresión, defendiéndose cuando alguien no quiere escuchar sus insultos deshumanizadores, llamando intolerante a quien se rehúsa a aceptar sus ofensas degradantes que resultan contrarias a derecho, y jugando con fuego al traer al presente temidos fantasmas del pasado (comunismo, marxismo) que regresan a la palestra pública, con nuevos adeptos (los homosexuales), con supuestamente el fin último “de destruir a la familia”. Esta homogeneización discursiva, se ampara en slogans comunes (“con mis hijos no te metas”, “proteger a la familia”) y acciones idénticas (“marcha por la familia”). Esto genera una innegable alarma en los grupos que son manipulados para participar en estas marchas. Por que hay que ser claros, el 80% de las personas que participan en estas marchas no tienen un interés de dañar al prójimo, no quieren matar a nadie, ni siquiera se les ha ocurrido esa locura por la cabeza; solamente actúan por el miedo que sin justificación les ha sido implantado en su cabeza. Actúan por miedo a que pierdan a su familia.

Esos discursos peligrosos, vistos de manera aislada parecen ser simples traspiés que no tienen mayor impacto en la sociedad, pero al analizarlos desde una perspectiva integral e histórica, sabemos por el yugo de la experiencia en otras naciones, que las palabras pueden moldear a una sociedad entera y que cuando los discursos se dirigen a deshumanizar, cuando van con esa intención de dañar a una parte de la población, que tienen como objetivo girar la opinión en contra de ellas, ocurren atrocidades como aconteció en los años de la dictadura Nazi ¿Cómo olvidar el impacto de Julius Streicher[17]con el rotativo “Der Stürmer” en la cotidianeidad alemana de los años 30s y 40s? 

Una muestra del presagio soslayado en el párrafo anterior, lo avecina el independiente experto Víctor Madrigal-Borloz, quién explica en su primer reporte que: “el creciente número de delitos motivados por prejuicios basados en la orientación sexual y la identidad de género se correlaciona con un auge repentino de los líderes políticos y grupos religiosos ultraconservadores que utilizan sus plataformas para promover la intolerancia, deshumanizar a las personas por motivos de orientación sexual, identidad de género o expresión de género y fomentar el estigma y la intolerancia entre sus partidarios”[18]Es decir, que las palabras de desprecio, están generando un impacto, el cual se traduce en pérdida de vidas de personas reales. 

La ignorancia y el prejuicio son las sirvientas de la propaganda…Nuestra misión, por lo tanto, es confrontar la ignorancia con el conocimiento, la intolerancia con la tolerancia y el aislamiento con la mano extendida de la generosidad.”[19]La ideología de género, ese termino creado por el marketing conservador forma parte de la propaganda anti derechos humanos. En ese panorama, es necesario exponer y desnudar las falacias retóricas en las que se amparan los ataques de los grupos opresores, presentando argumentaciones amparadas en la verdad que se respalda no solo del derecho, sino además de la moral, pues ninguna verdad degrada, humilla, ni segrega. Con la ideología de género, lejos de elevar la  dignidad humana y el respeto hacia la diversidad que debe existir en la humanidad, se crea un enemigo colectivo, únicamente para fines políticos. En todo caso, es importante recordar que: “Antes de repetir "amén" en tu hogar y lugar de adoración. Piensa y recuerda que un niño está escuchando.”[20]

La ideología de género como recursiva retórica para agrupar las agendas de derechos sexuales reproductivos de la mujer y de la diversidad sexual, resulta un ejemplo de discursiva peligrosa, ya que deshumaniza, degrada y representa como una amenaza latente a las personas que componen los grupos instrumentales que la conforman. Este tipo de discursiva, tal y como se ha advertido en una innumerable cantidad de trabajos, puede tener serias consecuencias. Ello debido a que inhibe los frenos morales de la sociedad, lo cual puede desencadenar un odio societario en contra de la diversidad sexual[21]. Esto es algo que es necesario advertir, pues no podemos olvidar – nunca olvidar- que el discurso explosivo, incendiario y deshumanizador que fue propagado por años en Alemania, justificó en gran medida el actuar de Hitler.  


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[1]  Además, los grupos evangélicos y sus aliados católicos han dado una apariencia laica a su reclamo al convertir su denuncia de la “ideología de género” en una defensa de sus derechos civiles y su condición ciudadana.  Vargas Llosa, A (2018). Los evangélicos y las urnas. http://www.latercera.com/reportajes/noticia/columna-alvaro-vargas-llosa-los-evangelicos-las-urnas/77854/

 

[2]ACI Prensa (2018). Cardenal sobre ideología de género: Llamar perro a un gato tiene muy poco sentido. Extraído de: https://www.aciprensa.com/noticias/cardenal-sobre-ideologia-de-genero-llamar-perro-a-un-gato-tiene-muy-poco-sentido-54308

 

[3]Vela Barba E. (11 julio del 2017) La verdadera ideología de género. New York Times. https://www.nytimes.com/es/2017/07/11/la-verdadera-ideologia-de-genero/

 

[4]En relación con la explicación de estos grupos, remito al lector al capítulo XI sección 2 destinado al fundamentalismo religioso con aspiración política. 

[5]Laje, A. Y Márquez, N. (2016). El libro Negro de la Nueva Izquierda: Ideología de Género o Subversión Cultural.Argentina: Grupo Unión y Centro de estudios libre.  Pág.136 y 137.

 

[6]No se queda atrás de Irala, quien establece: “no se puede afirmar que la actividad homosexual constituye «un estilo de vida saludable» o «indiferente» para la salud. Se puede decir, por el contrario, que se acompaña de sufrimiento personal de muchos individuos con orientación y actividad homosexual y de sus seres queridos, por cuestiones relacionadas con la salud”   Jokin de Irala (2006). “Comprendiendo la homosexualidad. Pamplona” Ediciones Universidad de Navarra, P.10. Cabe indicar que de Irala es un médico de la Universidad de Navarra, la Universidad del Opus Dei. 

 

[7]Laje, A. Y Márquez, N. (2016). El libro Negro de la Nueva Izquierda:  Ideología de Género o Subversión Cultural.Argentina: Grupo Unión y Centro de estudios libre. , Pág.131,175, 181.

 

[8]Schifter, J. (2012). Genocidio: ¿Por qué cometemos crímenes atroces?San José, Costa Rica: Editorial Universidad Estatal a Distancia, p.161.

 

[9]Palme, O. (25 de diciembre de 1965). Discurso sobre la migración. Extraído de: https://www.youtube.com/watch?v=C3HK8ubv7Mg

 

[10]Agüero, M. y otras (26 Febrero 2018). Restauración Nacional no nombrará ministros gais para 'no ofender a la mayoría'. La Nación. Extraído de:https://www.nacion.com/el-pais/politica/restauracion-nacional-no-nombrara-ministros-gais/UCHCA7QSNVHZ3JUNKUKA56NS5M/story/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

 

[11]Organización de las Naciones Unidas. (11 de mayo de 2018). “Informe del Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género, párrafo 49. Extraído de: https://www.awid.org/sites/default/files/atoms/files/g1813215.pdf.  

 

[12]Ver: Diario La Nación (27 Febrero 2018). Fabricio Alvarado predica que homosexualidad es promovida por el diablo y llama a ‘restaurar’ a gais. Extraído de:  https://www.nacion.com/data/bfabricio-alvarado-predica-que-homosexualidad-es/PZ62P5QAKFB5NJI2VVFQQUZAJM/story/

 

[13]Castro, M. (6 de Diciembre del 2018). Matrimonio civil igualitario: Fabricio Alvarado y Herman Duarte debatieron sobre el tema. Teletica. Extraído de: https://www.teletica.com/180220_matrimonio-civil-igualitario-fabricio-alvarado-y-herman-duarte-debatieron-sobre-el-tema

 

[14]Conscientes de lo peligroso y dañino que es ese discurso monopolista del término familia por parte de los grupos conservadores, Fundación Igualitos junto con ULACIT, INDIMEDIACR y HDUARTE-LEX lanzaron una contra campaña “Por Todas las Familias” a fin de mostrar que los homosexuales también son familia. Esta campaña que surgió por redes sociales, alcanzó televisión nacional y prensa escrita, llegó a un aproximado entre 800 mil y un millón de personas. El video de la campaña puede ser visualizado en: www.fundacionigualitos.org.  Mientras que la cobertura en televisión nacional, puede verificarse en el siguiente enlace: Teletica (Marzo, 2018). Fundación igualitos lanza video contra la discriminación. Extraído de: https://teletica.com/Multimedia/Videos/944641

 

[15]Palme, O. (25 de diciembre de 1965). Discurso sobre la migración. Extraído de: https://www.youtube.com/watch?v=C3HK8ubv7Mg

 

[16]Frase acuñada por una madre de familia costarricense, cuando en un acto de vandalismo puro, decidió cerrar una escuela pública a fin de protestar por la impartición de clases de educación sexual a los adolescentes – menores de edad- de una escuela pública en San Carlos, Costa Rica. Esto puede ser verificado en el siguiente enlace: CR HOY (8 febrero, 2018). ““El que cometa esos actos (homosexuales) merece la muerte”. Extraído de: https://www.crhoy.com/nacionales/padres-que-cerraron-escuela-en-san-carlos-el-que-cometa-esos-actos-merece-la-muerte/

 

[17]El Tribunal Militar Internacional de los juicios de Nuremberg al condenado a muerte por la comisión de crímenes en contra de la humanidad por haber envenenado la mente de millones de alemanes dijo lo siguiente: “For his 25 years of speaking, writing, and preaching hatred of the Jews, Streicher was widely known as "Jew-Baiter Number One." In his speeches and articles, week after week, month after month, he infected the German mind with the virus of anti-Semitism and incited the German people to active persecution. Each issue of Der Stuermer, which reached a circulation of 600,000 in 1935, was filled with such articles, often lewd and disgusting.”

 

[18]ONU. (11 de mayo de 2018). “Informe del Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género, párrafo 38. Extraído de: https://www.awid.org/sites/default/files/atoms/files/g1813215.pdf. En una línea similar: Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2015). Discurso de odio y la incitación a la violencia contra las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en América.Relatoría sobre los Derechos de las personas LGBTIQ y Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. Extraído de: http://www.oas.org/es/cidh/expresion/docs/informes/odio/Discurso_de_odio_incitacion_violencia_LGTBI.pdf

 

[19]Annan, K. (16 de marzo de 1999). Globalization, Says Secretary-General, 'Should Also Give Us A Humanity Free Of The Barriers Of Race. Extraído de: https://www.un.org/press/en/1999/19990316.sgsm6927.html

 

[20]Mary Griffith es la madre de Bobby Griffith, un joven que se suicidó a raíz de su extremismo religioso. En la película que se hizo en honor a su hijo y a su historia,Prayers For Bobby(2009), se revive el emotivo discurso que hizo la señora en su Iglesia para hacer consciencia de los riesgos que existen en las palabras odiosas, dolorosas y groseras hacia las personas gay, lesbianas, bisexuales o transexuales. El clip puede visualizarse en: https://www.youtube.com/watch?v=mOEnjQY_jCk  

 

[21]Conviene recordar que, en la década de los ochentas en Costa Rica, los homosexuales eran humillados constantemente por medio de redadas masivas, justificadas por la crisis del VIH/SIDA y por la fábrica de mentiras que se encargó de implantar prejuicios en la población hacia la diversidad sexual, indicando todo tipo de difamaciones. Ver: Schifter, J. (1989). "La formación de una contracultura: Homosexualismo y Sida en Costa Rica" San José, Costa Rica: Editorial Guayacán, pág. 74, 112, 113 y 117